lunes, 25 de mayo de 2020

No me gusta nada como caza la perrina

Finaliza la temporada de caza, una más, y una vez más tenemos que hacernos eco de una situación que no es la antesala de nada bueno para nuestro colectivo. Corren tiempos complicados para la venatoria, y me temo que con esta “tropa” que nos gobierna  lo peor está por llegar, lo vamos a pasar mal.

Nos siguen atacando a los cazadores de forma sibilina, es verdad que la caza no se atreven a prohibirla, pero no es menos cierto que cada día nos ponen más obstáculos, más palos en las ruedas.

La nueva Ley de Protección Animal que quiere sacar adelante el gobierno, la quieren extender a la fauna salvaje y eso ya son palabras mayores.

Entra uno en escena y dice que le robamos la leche a las vacas, otra que los gallos violan a las gallinas, otro quiere prohibir la caza…

Lo sorprendente de esto es que son los mismos  que hablan de tomar medidas para frenar el éxodo  rural, eso que ahora llaman la España vaciada, tan vacía como la cabezas de los que deberían haber tomado decisiones , cabezas vacías, encefalogramas planos, de lo contrario no es posible entender tanto despropósito.

Que nos expliquen estos “iluminados salva patrias” como se puede recuperar el medio rural si cada vez que toman una decisión  desemboca en un problema para ese sector primario.

La caza es la mejor alternativa en aquellas zonas rurales más desfavorecidas, donde hay cazadores hay vida, la caza es fundamental para mantener vivo el entorno rural.


Es fundamental que estos “iluminados” profundicen en los aspectos positivos de la caza, de lo contrario seguiremos de la nada a la nada.

En nuestra región la caza sigue agonizando, queríamos un coto en cada pueblo y hoy tenemos un pufo en cada uno de ellos. Ni tan siquiera las buenas intenciones de aquellos que gestionan esas Asociaciones de Cazadores sirven para salir adelante, asfixiadas en lo económico y sin ideas en la gestión. Esta se basa únicamente en repartir cacerias, las Reservas de Caza Asturianas siguen en su línea, son Reservas de Caza sin caza, una ruina en lo económico y en lo cinegético. Pero en lugar de buscar soluciones para intentar recuperar el prestigio del que gozaban no hace tanto tiempo,- antaño destino elegido por los cazadores de toda España que en la actualidad no quieren ni oír hablar de nuestras Reservas de caza- a alguien se le ocurre proponer que se prohíba la munición de plomo. Qué bien vivíamos cuando solo había un tonto en cada pueblo.

Ante este panorama, entenderán que no me gusta nada como caza la perrina, cuando se enteraran que los cazadores somos la solución y no el problema.

Rafa González
E-mail: rafagonpozo@gmail.com

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